BIO

La Sombra es una banda de rock de la ciudad de Huánuco, Perú. Los orígenes del grupo se remontan a 1988, cuando Fernando (PANO) y Edwing (KANY) forman CAMELOT, un grupo de corte punk. En 1991 con David (alias Loquillo o "El Davo") en la voz dan vida a Esputo Purpura, formación que continua como trío a pesar de tener varios cambios en la batería -en tres años cambiaron hasta en seis oportunidades- siendo el mas estable Joselo Vidal el “Oso”, con quién forman La Sombra en 1994, alineación que continuó hasta 1997, etapa en la que se define el estilo del grupo con tendencia al pop-dark de los ochentas dejando atrás el Garage Rock de sus inicios.
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En el 2000 el regreso de Fernando de Arequipa (luego de dos años y medio de ausencia) fue motivo para nuevamente volver a tomar los instrumentos. Para lo cual convencieron BETO ALVA a que los apoyara en la batería y se procedió a grabar un demo con cinco temas nuevos. Con la maqueta bajo el brazo difunden su música en programas que apoyan al rock nacional como son Zona 103 de Radio Nacional y Solo Rock Latino de Radio Miraflores. Se da la oportunidad de tocar en dos oportunidades en el pub La Noche de Barranco en Mayo y Julio de 2001 junto a los experimentados Voz Propia.
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Con el apoyo de Pepe Inoñán (bajista de Dolores Delirio) preparan los temas que pasarán a formar parte de su primera placa cuya grabación demorará dos años aprox., tiempo en el cual la banda no deja de tocar siendo las presentaciones mas recordadas: la tocata de luna llena de noviembre del 2000, en septiembre de 2001 con Dolores Delirio en el auditorio del Colegio San Luis Gonzaga de Huanuco, las frecuentes tocatas de La Barca y el Kilombo (algunas fueron parte de un programa especial de “cucho” Peñalosa sobre la movida huanuqueña) y la fiesta de despedida de el Paco (presentación que terminó en una horrible confusión gineco-alcoholica que hasta la fecha de hoy no ha sido resuelta).
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En Enero de 2002 deja el grupo Edwin Valladares condicionado por su nueva mujer y su nueva religion. Jordan toma el bajo y el Panzer (alias Toño Mory) agarra las baquetas. Jordan desiste el Panzer persiste, ninguno dura. Pronto Toto “rock & pop” toma el bajo y editan un disco en vivo con once temas de sus presentaciones en La Noche de Barranco y la Barca. En Diciembre de 2003 culminan la grabación del primer disco en estudio, el cual fue producido con el apoyo de Pepe Inoñán de Dolores Delirio. Graban el video clip de “síntomas” a cargo de Efer “Tim Pope” Beteta con la colaboración de Vanessa Diestro.

Integrantes:

El Pano (Guitarra)
Toto Rock & Pop (Bajo)
El Davo (Voz)
Beto Alva (Bateria).

Discografia:

Quimeras, duendes y gigantes, 2004 (Descarga el cd)

Tracklist:

01 Germinación
02 Síntomas (De un Final)
03
Sedúceme
04 Luna de Invierno
05 Sangre
06 El Fondo
07 Pausa
08 Nuevas Experiencias
09 La balada del viento
10 Shadow
11 Nicky
12 Sólo un instante



viernes 1 de mayo de 2009

Reporte de Tocata en Vivo: The Killers (27 de Abril , 2009)

No soy de ir a conciertos masivos, aparte de que puede ser una tortura estar aplastado entre miles de personas, no creo que la calidad de un concierto se mida por la cantidad de gente que asiste a ellos. Después de todo, una de las tocatas que más repercusión tuvo en la historia del Indie Rock & Pop tuvo menos de 50 asistentes. Me refiero a la presentación de los Sex Pistols en un pequeño salón del Lesser Free Trade Hall de Manchester, el 4 de junio de 1976. La semilla que fue plantada esa mítica noche dio origen a un frondoso árbol sónico de cuyos deliciosos frutos nos hemos nutrido desde entonces, junto con el pan con mermelada del apresurado desayuno antes de ir al cole. Tal árbol sigue vivo y bien verde, sus ramas se han extendido alrededor del mundo, y una manzana gorda que cuelga de éste estos días es The Killers.
Como parte de su última gira, esta banda se presento hace dos lunes en el Rexall Place de Edmonton. Me había jurado a mi mismo no volver a entrar a este estadio desde que presencié sobre su cancha helada la decepcionante y humillante derrota de los Oilers frente a los Detroit Red Wings. Pero nada impide que uno rompa los juramentos que se hace así mismo, menos cuando la razón es tan buena como una tocata de los Killers. Así que aprovechando que la paranoia de la gripe de chancho aun no llega por estos lares, y que los conciertos masivos no se han cancelado, compré el mejor asiento que mi misio presupuesto me permite. Una vez dentro del estadio escalé las graderías y me senté con cerveza en mano a esperar que empezara la tocata, lejos del escenario, pero por encima la enredadera humana de la explanada. No podían empezar mejor que con “Human”.



Con éxito variado, esta banda trata de apropiarse, y hasta de revivir, sin ningún complejo el post-punk de fines de los 70s y los 80s. Siguiendo los altos y bajos de la banda y tratando de percibir el eco de Echo and the Bunnymen en la reverberación del estadio, quedé pasmado cuando empezaron a tocar su versión de Shadowplay. Este tema es ya de por si brutal, pero la interpretación de The Killers en vivo fue como una explosión que destruyó momentáneamente cualquier realidad fuera del escenario y la pantalla gigante, la cual mostraba escenas de la película “Closer” y secuencias con Ian Curtis, mientras que cualquier tiempo antes y después del inicio de la absorbente línea de bajo de tal canción era anulado.



Tal rapto continuó con el siguiente tema: “Smile Like You mean It”, a pesar y a causa del abrupto contraste entre esta canción y la anterior. Dejé de parpadear durante todo ese tiempo, como les sucede a los bebés y a quienes han conseguido la iluminación. Pero como siempre pasa cuando uno es anclado súbitamente a la realidad del tiempo y lugar presente, el estado de rapto se desvanece rápidamente cuando a uno se le ocurre pensar estupideces del tipo “asu que chevereeee!!, que loca la sensación del momento presente, esto es de contarlo, que bacánnnnnnnnnn!!”
De vuelta a un estado normal de conciencia, me di cuenta que mi cerveza estaba tirada en el suelo. Por un momento pensé que me había orinado sin darme cuenta, pero no les aseguro que mis pantalones estaña secos. Luego de esos épicos 10 minutos el concierto siguió, al menos para mí, nada mas y nada menos que como un buen espectáculo. Hasta su cierre con “When we Where Young”